FILZIC responde a críticas de agrupaciones folclóricas, pero evita referirse a deudas denunciadas por proveedores y medios
- Radio Antofagasta Online

- hace 15 horas
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Luego del duro comunicado emitido por 40 agrupaciones folclóricas de Antofagasta, quienes anunciaron su marginación de FILZIC acusando maltrato institucional, precariedad y pagos pendientes, la organización del evento finalmente emitió una declaración pública en la que reconoce diferencias con algunas agrupaciones y dificultades operativas registradas en versiones anteriores.

A través de un comunicado firmado por la Plataforma Cultural FILZIC, la organización aseguró haber implementado medidas de fortalecimiento en producción y coordinación general, señalando además que las situaciones administrativas pendientes “se encuentran actualmente en revisión y serán abordadas institucionalmente”.
Sin embargo, el documento no hace referencia directa a las denuncias por presuntas deudas con proveedores, ex colaboradores ni medios de comunicación, cuestionamientos que han tomado fuerza en los últimos días.
En el caso de Radio Antofagasta Online, el medio señala que mantiene un pago pendiente correspondiente a la transmisión realizada durante el Carnaval de Colores 2024, servicio efectuado como parte de la cobertura del evento y cuyo saldo —según indican— continúa sin regularizarse a la fecha.
La controversia surge además luego de publicaciones realizadas por otros medios regionales, donde se expusieron denuncias de presuntos no pagos a proveedores y colaboradores vinculados a FILZIC, así como cuestionamientos respecto a la gestión de recursos asociados al evento.
En su respuesta pública, FILZIC destacó sus 15 años de trayectoria, el carácter gratuito del Carnaval de los Colores y las limitaciones presupuestarias que —afirman— enfrenta la organización, indicando que históricamente han debido complementar costos con recursos propios.
No obstante, para algunos actores locales, el comunicado dejó más dudas que respuestas, especialmente por la ausencia de explicaciones concretas respecto a obligaciones económicas pendientes, tanto con agrupaciones folclóricas como con proveedores y medios que participaron de ediciones anteriores.
Mientras tanto, el quiebre entre el mundo folclórico y la organización del evento parece profundizarse, en medio de un escenario que amenaza con marcar una de las crisis culturales más visibles de los últimos años en Antofagasta.













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